Desde
el corazón
"Corazón mensajero" Pintura en acrílico de Graciela María Casartelli. |
Autor: Juan Pomponio (Argentina) |
¡Nuevo!*SOBRE EL ESCRITORIO
Escribo desde la ignorancia total. No sé absolutamente nada, sólo conozco el significado de las letras para poder armar las palabras que redactaré.
La noche se encuentra cargada de lluvia, en el aire puede percibirse la densa humedad. Mis sentidos se agudizan. El gallo del vecino siempre canta cuando quiere.
El motor de la heladera se ha puesto en marcha y ronronea como un gato blanco de ojos azules. Una palabra viene en la quietud, es la belleza de la Realidad. Silencio.
Los pulmones respiran apasionados y escribo suspendido como en un hueco del tiempo. Mis brazos se mueven junto con mis dedos que danzan airados sobre el teclado.
Alguien está leyendo esta historia desde algún lugar del mundo. ¡Magia! Las letras fluyen recibiendo órdenes del cerebro para ser agrupadas en formato de mensaje,
así mi mente se expresa hablando por intermedio de las palabras para que puedan ser asimiladas y comprendidas por otra mente, en este caso la suya.
Todo es un misterio y todo es mental porque nuestras funciones brotan desde el cerebro.
Ahora me pregunto:
¿El cerebro es un instrumento de la mente? ¿Quién es el que da la orden para que mis manos se muevan de determinada manera?
¿De dónde viene esa voz que me indica todo lo que tengo que hacer? ¿La orden proviene desde adentro del cerebro? ¿La mente existe desde afuera?
Esa realidad es tan poderosa que cada uno tiene que descubrirla, explorar por su cuenta. Si dijera lo que pienso al respecto, estaría influyéndoles; quitando la oportunidad de
llegar a vuestra propia revelación. Tal vez pueda compartir lo que me sucede pero intentar explicar mis experiencias es un acto muy complejo, difícil de traducir por intermedio de
los vocablos. Todo lo que Yo pueda decir no significa que se trate de LA VERDAD. En todo caso sería lo que yo creo, no quiero inculcar nada a nadie, ya demasiados seguidores tiene
el mundo.
Y después de todo ¿qué es LA VERDAD?
Lamentablemente la inmensa mayoría no detiene el caminar para averiguar acerca de las cuestiones profundas de la vida, es mucho
más fácil retener y atesorar creencias, ideologías y dogmas adquiridos inconscientemente dentro del CAOS que llamamos sociedad.
Para todas aquellas personas que tienen SED y
se dieron cuenta del profundo sueño hipnótico al que fueron sometidas, que necesitan buscar y no se conforman con
el condicionamiento social, cultural, religioso, puedo decirles
que es muy posible iniciar una verdadera comunicación real y de crecimiento.
Pero, para todas las mentes que todavía permanecen cerradas, programadas con discursos impuestos
por políticos y religiosos, es imposible entablar un diálogo abierto pues siempre lo harán por intermedio de un filtro que actúa como un tamiz cultural.
La humanidad vive
totalmente fragmentada.
Ante mis reflexiones y desde un estado de NO saber, digo que Yo doy la orden al cerebro para que él actúe en consecuencia.
Y ese Yo que me habla ¿Quién es? Respondo: Juan
Pomponio, mi nombre. Al nacer no traía un certificado con el nombre y apellido, ni siquiera sabía de dónde venía.
Juan Pomponio es el nombre elegido por mis padres.
Sólo sé que SOY y tengo vida. Soy un ser con capacidad para pensar, hablar y vincularme con ustedes por medio de la mente. Y ella me dice que integro una raza llamada
HUMANA y existo dentro de este cuerpo que me ha sido dado. Si ese Yo, es el que le entrega las órdenes al cerebro significa que no pertenece a ese cerebro, que la mente actúa
desde otro lugar tratándose de un instrumento que es utilizado por el cerebro. Cuando llega la muerte física de la persona quiere decir que muere la totalidad del cuerpo incluido
el órgano cerebral, pero el YO que impartía la orden, si supuestamente estaba fuera del cerebro, ¿puede morir? ¿El YO es una identidad real o solo una invención de la mente?
El más allá es lo desconocido y a mí me interesa el más acá, donde vivo. No pienso en futuro. Tenemos miedo de algo que no sabemos, ¡tenemos tanto miedo a la muerte!
Y realmente no la conocemos. Tal vez nada muere, quizás esa voz que nos ordena sea inmortal y se despierta en los cuerpos de aquellas personas que buscan e investigan,
no lo sé, nada puedo afirmar y aunque pudiese hacerlo no la afirmaría. He llegado a un descubrimiento personal pero si dijera lo que pienso con respecto a la muerte,
miles de personas desesperadas por miedo a morir creerían en mis palabras, sería otra forma más de creencia, y ciertamente no estoy interesado en que la gente dogmatice mis palabras,
si lo hicieran serían seguidores míos.
Todos tenemos inteligencia para indagar, discernir, investigar las cuestiones con respecto a Dios. No precisamos de nadie para acceder a esa Verdad, la llave del conocimiento
está en cada ser humano, guardada en su propio corazón. Cada uno tiene que transformarse en su propia religión, si no somos felices es porque estamos viviendo totalmente equivocados.
La única realidad que conozco existe en este presente sin tiempo, sin pasado y sin futuro, el inmortal AHORA. SOY, tengo una vida por vivir y no pienso perderla ni por un segundo
sino vivirla intensamente. No recuerdo haber muerto como tampoco recuerdo haber nacido, tal vez siempre estuve vivo. Sólo tengo mi pluma sobre el escritorio, un corazón pleno
de AMOR y el ladrido de los perros que invocan a los viejos espíritus desvelados por la noche que sigue su curso a través de la eternidad.
. . .
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La envidia
UN PENSAMIENTO DE MADRUGADA
La ENVIDIA es un veneno letal que corroe la sangre, quema las arterias y pudre el alma.
Esta lamentación surge de una reacción simple y primitiva de la mente: la COMPARACIÓN: "Él escribe mejor que yo", "Ella tiene una mejor casa", "Su mujer es más hermosa",
"Mi hermano tiene más dinero", y miles de confrontaciones. Algunos pretenden taparla o justificarla agregando un toque de moralidad a sus dichos:
"Como envidio tu auto… pero sanamente". Es lo más normal y se oye todos los días en la calle, entre familiares, a través de la televisión, por la radio, es algo
cotidiano que transcurre con la misma vida.
La ENVIDIA es una enfermedad lacerante. Nunca puede ser sana. Uno podría llegar a creer que sí lo es, pero se confunde.
¡Siempre será envidia aunque quieran disfrazarla! Quienes la padecen, sufren, son infelices, están afectados y descentrados, mirando hacia afuera de su naturaleza.
Les duele tanto que no pueden soportar el éxito de los demás. La sociedad se olvida de una regla dorada: EL OTRO SOY YO. Todos somos UNO. No estamos separados.
Entonces en lugar de ADMIRAR a los demás, comenzamos a envidiar y de allí surgen toda clase de angustias espirituales que luego pueden trasladarse al plano físico y
enfermar a la persona, por ejemplo la conocida “mala sangre”. Está comprobado el daño que provocan las emociones negativas y oscuras en nuestro organismo.
A la inmensa mayoría les encanta ser "envidiados", eso les da poder y hace que se sienten personas importantes.
Muchos ostentan con el propósito de hacer sufrir a los demás.
Ambas personalidades padecen de otra enfermedad compuesta por tres letras llamada: Ego.
Aquí surge el principal inconveniente en nuestra sociedad que está dirigida por una Egocracia.
Cuando comprendamos la falsedad de todas las ilusiones impuestas por la dictadura del ego, caerán todas las máscaras sociales y el mundo del ser humano comenzará
a transitar por un camino de sabiduría hacia una realidad de mayor crecimiento interior como seres sociales. Podremos comprender la inutilidad de mantener la rigidez de posturas ajenas a nosotros mismos.
Admiremos al prójimo. Admiremos al que pinta, admiremos a otros poetas, otros artistas, al vecino, al amigo, ADMIREMOS y dejemos de COMPARARNOS comprendiendo
que cada ser es único en el Universo de la creación. Nadie es inferior, nadie es superior. Sólo sucede si caemos en la COMPARACIÓN. La felicidad no se pasea en un
Rolls Royce, ni teniendo una mansión repleta de lingotes de oro. La felicidad radica en el simple acto de llenarnos de gozo por sentirnos vivos y poder disfrutar de la vida
a cada instante, sea cual sea nuestra condición.
Sigamos nuestros propios caminos sin tiempos ni estructuras, sólo como verdaderos guerreros y guerreras de una existencia individual.
© 2010
El dolor
Tenemos una realidad que no podemos obviar: el dolor. Me refiero al dolor emocional que nos causan las situaciones que la vida nos coloca a diario.
El mayor problema que tenemos para poder comprender el funcionamiento del dolor, es nuestra mente.
Existe una feroz resistencia de la mente a ver las cosas tal como son; y cuando uno marca ciertas cuestiones suele compararse con el cinismo o la “ausencia” de corazón.
El pensamiento se resiste a ver el HECHO. Un ejemplo: Mi novia dice que no me ama más y me abandona para irse con otro hombre.
Nuestra mente busca todas las explicaciones posibles,
llega el sufrimiento que es inevitable, la pérdida nos causa dolor emocional.
Surge una tremenda resistencia a ver la realidad de lo concreto, el abandono.
No queremos verlo. Nos regodeamos en el dolor.
Sin embargo ese tremendo dolor, al ser observado tal como es, nos muestra la
otra parte de la historia, nos revela el origen.
Si dejamos que nuestro pensar vea el hecho concreto del abandono, la mente se
paraliza y deja de pensar, se produce una transformación cerebral y,
si nos damos cuenta que todo lo que podamos llorar y gritar desesperados por
la ausencia del ser amado no modificará la realidad,
comprenderemos lo innecesario del dolor.
Uno tiene la opción de, seguir sufriendo por diez años seguidos
o ver la causa concreta y automáticamente alejarse del dolor y continuar
con la vida.
¿Lloramos por qué nos abandonan o porque no sabemos estar solos
para afrontar nuestras vidas?
Tampoco se trata de actuar como máquinas sino de utilizar la inteligencia
emocional. No huir de los hechos. Enfrentarlo tal como es sea lo que sea.
Poner toda nuestra capacidad para comprenderlo y disolver la presencia del dolor
y transformarlo en compasión, en amor, en liberación.
Permanecer aferrados a hechos del pasado nos hace vivir en el plano del dolor.
No ver el hecho concreto de lo verdadero nos hace sufrir entonces es bueno
desprendernos de lo que es.
No puedo modificar el abandono, ya no me ama, eso es lo real.
Entonces al verlo claramente, la mente se libera de esa opresión y el
dolor
cede su espacio para que surja lo contrario.
MENSAJES DE MOTIVACIÓN
-Los mayores mensajes de motivación aparecen cuando comenzamos a
despertar nuestros sentidos atrofiados por la cotidianeidad.
-Los mensajes de motivación surgen en la belleza de las flores, abrazar
a un amigo, besar a su esposa (o), ver que las estrellas brillan, tomar
conciencia real de la belleza que nos rodea.
-Es necesario comprender que casi siempre pensamos en las cosas que nos faltan
y nos olvidamos de VER la abundancia que tenemos.
-Estamos en la vida para desarrollarnos como seres humanos verdaderos; no perdamos
la oportunidad. Seamos auténticos.
-Tengamos coraje para transitar el camino de la espiritualidad y afrontar lo
que sea.
-Debemos ser humildes de corazón, que la simpleza de nuestras vidas nos
llevará por caminos extraordinarios.
-Fuimos UNO entre millones que no pudieron llegar al óvulo de nuestras
madres: es un privilegio.”
-Vivamos plenamente porque en cualquier instante podemos desaparecer.”
-La mayor motivación que tengo, es la vida.
No me preocupa averiguar de dónde vengo y hacia dónde voy.
Me preocupo por SER y EXISTIR.
. . .
SUPERACIÓN PERSONAL
El hecho de levantarnos por la mañana es un verdadero milagro: ¡Estamos
vivos! Tenemos que aprovechar esa oportunidad para el
crecimiento y desarrollo personal, vernos a nosotros mismos tal como somos,
comenzar a trabajar nuestras cuestiones interiores y mejorarnos
todos los días, hasta el final de nuestra existencia.
Llegamos a esta vida para desarrollarnos, crecer, elevar nuestros estados de
conciencia y no para funcionar como seres mecánicos que se dejan
abatir ante la primera dificultad que se presenta en el camino. Si tenemos que
llorar, lloramos, porque eso nos brinda una liberación emocional
muy profunda, renovadora, pero las peores tormentas terminan y luego sale el
sol, brillante como un dios revelador que nos muestra los
colores de la vida en su máxima expresión.
El hombre verdadero aprende de las dificultades. Cuanto mayor sea la soledad
y el abandono que cree tener de los demás, mayor será
su fuerza espiritual. La fuerza del espíritu es el motor de nuestro crecimiento
y desarrollo individual, es el vendaval que llega arrasando
con los fantasmas de la oscuridad y NADA podrá detener su marcha por
los caminos trazados.
Creo que lo más importante para nuestro cambio interior es contemplarnos.
No somos perfectos. Entonces, un acto de superación sería
por ejemplo, ver que soy celoso, e inmediatamente comenzar a trabajar en ese
aspecto de mi vida para superarlo y apartarme de un
sentimiento tan dañino y perturbador como los celos.
El buen guerrero reposa, medita, observa la desesperación de su corazón,
contempla como llegan las angustias que lo ubican al borde la
locura, pero no se rinde, no pierde la batalla.
El crecimiento y desarrollo personal una vez que comienza no finaliza jamás,
porque cuando uno empieza a crecer ya no puede
retroceder. Nunca más será la misma persona.
Está transformado.
Reservados todos los derechos de autor.
Juan Pomponio, poeta nacido el 23 de septiembre
de 1966 en Berazategui, Provincia de Buenos Aires, Argentina. En abril de 2008, publica “Fragua universal” (Ed. Fundación Banfoandes) San Cristóbal – Venezuela. Declarado “Ciudadano Ilustre” por el
Consejo Deliberante de Berazategui en 1997. Correo electrónico:juanpomponio@gmail.com
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